Medilab24
Hábitos Diarios Que Ayudan y Perjudican Tu Hígado

Hábitos Diarios Que Ayudan y Perjudican Tu Hígado

La lactato deshidrogenasa, comúnmente conocida como LDH, es una enzima que se encuentra en casi todos los tejidos del cuerpo. Desempeña un papel crucial en el proceso de conversión del azúcar en energía para las células. Cuando los tejidos se dañan o las células se descomponen, la LDH se libera al torrente sanguíneo, lo que la convierte en un marcador valioso para detectar daño tisular. El análisis de sangre de LDH mide la cantidad de esta enzima en la sangre y puede ayudar a los profesionales de la salud a identificar diversas afecciones que afectan diferentes órganos y tejidos.

El análisis de LDH generalmente se solicita cuando un médico sospecha daño tisular o enfermedad en órganos como el corazón, el hígado, los riñones, los pulmones o las células sanguíneas. Las razones comunes para realizar la prueba incluyen investigar fatiga inexplicable, debilidad o anemia, monitorear ciertos tipos de cáncer como linfoma o leucemia, evaluar un posible ataque cardíaco o accidente cerebrovascular, verificar enfermedad hepática o evaluar daño muscular. Dado que la LDH está presente en muchos tejidos diferentes en todo el cuerpo, los niveles elevados indican que se ha producido daño en algún lugar, aunque la prueba por sí sola no puede determinar la ubicación exacta.

La preparación para un análisis de LDH suele ser mínima. En la mayoría de los casos, no se requiere preparación especial y los pacientes pueden comer y beber normalmente antes de la prueba. Sin embargo, ciertos medicamentos y suplementos pueden afectar los niveles de LDH, por lo que es importante informar a su proveedor de atención médica sobre todos los medicamentos que está tomando. La prueba en sí implica una simple extracción de sangre de una vena, generalmente en el brazo, que toma solo unos minutos. Algunas personas pueden experimentar ligeros moretones o dolor en el sitio de punción, pero las complicaciones graves son raras.

Los niveles normales de LDH generalmente oscilan entre 140 y 280 unidades por litro, aunque esto puede variar ligeramente dependiendo del laboratorio y el método de análisis utilizado. Los niveles elevados de LDH pueden indicar diversas afecciones, incluyendo ataque cardíaco, enfermedad hepática, ciertos tipos de anemia, lesión muscular, fracturas óseas, ciertos tipos de cáncer, enfermedad pulmonar o infecciones. Los niveles muy altos a menudo sugieren daño tisular más grave. Sin embargo, el ejercicio extenuante también puede elevar temporalmente los niveles de LDH. Los niveles de LDH inferiores a lo normal son poco comunes, pero pueden ocurrir con ciertas afecciones genéticas o ingesta excesiva de vitaminas.

Si los resultados de su análisis de LDH son anormales, su proveedor de atención médica probablemente solicitará pruebas adicionales para determinar la causa específica y la ubicación del daño tisular. Estas pueden incluir pruebas de isoenzimas de LDH, que pueden ayudar a identificar qué órgano está afectado, junto con otros análisis de sangre, estudios de imagen o biopsias. El análisis de LDH es más útil cuando se combina con otra información diagnóstica y siempre debe ser interpretado por un profesional de la salud calificado en el contexto de su estado de salud general y sus síntomas.